Las constelaciones familiares, un curso de milagros y los registros akashicos, nos aportan buenas herramientas para surfear las olas de los cambios en los que estamos navegando en esta nueva etapa de la vida.
Akasha dio un salto al vacío para dejar la comodidad “aparente” de la empresaria de éxito en la que se había convertido, para dedicarse cien por cien a su misión: acompañar y ayudar a otros a encontrarse a sí mismos, recordando el verdadero significado del Amor.
Akasha es maestra de la luz para el despertar espiritual y la sanación del alma.