En la actualidad los desiertos cubren algo más de 40 % del planeta. Este ecosistema es el hogar de una tercera parte de la población mundial y de multitud de especies de animales y plantas únicos. Sin embargo, los desiertos artificiales, los creados por el hombre, por la acción de cambio climático, son un verdadero problema ambiental que, como no, en España y en Canarias también padecemos.
Pero la ciencia no es nada halagüeña, pues estos modelos climáticos que arrojan menos lluvia, más torrencial y aumento de las temperaturas castiga a uno de nuestros mejores patrimonios: el suelo.
Un suelo que sin bosques por los incendios o sin los cultivos por el abandono del medio rural se convierte de manera lenta, pero inexorable, en desiertos. Con Marisa Tejedor, profesora emérita de la ULL e investigadora del Grupo de investigación: Recursos de suelos y aguas.