El no perdonar nos marca internamente y nos vuelve rencorosos y angustiados..., es por eso que el derramar perdón rompe cadenas y nos hace libres y nos acerca más y más a nuestro Padre Celestial
El no perdonar nos marca internamente y nos vuelve rencorosos y angustiados..., es por eso que el derramar perdón rompe cadenas y nos hace libres y nos acerca más y más a nuestro Padre Celestial