La grandeza de una campeona, normalmente, viene de cuna, del clan, de la familia, de la unión.
Cuando los resultados salen, todo es muy bonito pero, en el mientras tanto, es duro, es sacrificado y costoso.
Hoy te traemos a parte del equipo Pelaez porque se lo merecen.
Se lo merecen y de que manera. Toda la familia unida siguiendo a Ana. Sufriendo y disfrutando a partes iguales. Un torneo este, el Madrid Ladies Open, en el que la malagueña entró a jugarlo gracias a una invitación que aprovechó y, valla si lo hizo. Por eso queremos hacer este homenaje, nos centramos en la familia de Ana pero, bien podría ser la de Cayetana, la de Marta o la de cualquier otra golfista que persigue un sueño y encuentra en su familia el apoyo necesario para alcanzar sus metas o, al menos, intentarlo.