Para que la familia se convierta en el principio de la bendición para sus integrantes, debemos limpiar nuestra casa, darle el gobierno de nuestra casa a Dios y llenarnos de su amor.
Para que la familia se convierta en el principio de la bendición para sus integrantes, debemos limpiar nuestra casa, darle el gobierno de nuestra casa a Dios y llenarnos de su amor.