Vivimos en un tiempo como nunca antes donde es tan fácil compararnos con otros, sin importar cuánto tengamos nosotros. Ya sea en cuestión de belleza, dinero, casas, posiciones, vacaciones o demás, sentimos la necesidad de compararnos con los demás; y al final terminamos vacíos. Sin embargo, la Biblia nos da una solución que transformará nuestras vidas. Te invitamos a escucharlo a través de este mensaje.