Segundopaso - El principal digitador detrás de la normalización de las relaciones diplomáticas con el régimen israelí es, sin duda, el príncipe heredero saudí, Muhamad Bin Salman Al Saud, quien se ha mostrado como articulador de estos movimientos, los que buscan darle las espaldas a Palestina en favor de los suculentos negociados que hay detrás, en los que están Emiratos Árabes Unidos (EAU), Egipto, Marruecos, Jordania, Sudán y Baréin, además de Arabia Saudita, por cierto.
Los perjudicados con estas movidas corporativas, los palestinos, quienes, en la figura del portavoz del Movimiento de la Yihad Islámica Palestina, Davud Shahab, manifestaron que normalizar las relaciones con el régimen de Israel es una traición a la causa palestina, a todos los árabes y musulmanes, hecho que sitúa a ese lote de monarquías y regímenes autoritarios en el ámbito de patrocinadores del terrorismo que desarrolla el régimen sionista, y además, como avales de las graves violaciones a los Derechos Humanos, del derecho internacional y del genocidio al que están expuestos los palestinos.