En este programa estamos muy habituados a hablar de innovación en tecnología, cada semana les contamos interesantes investigaciones científicas, pero hoy aprenderemos que la innovación no solo está reñida con la tecnología y el último cacharro que ha salido al mercado, la innovación también puede ser social.
Hace unos años, ante el acuciante problema del paro, un profesor de la Universidad de la Laguna se propuso poner su granito de arena. ¿Por qué no poner en marcha un programa para mejorar el acceso de las personas al empleo? Así lo hizo.
Pero no surgió con esa especie de despotismo ilustrado que en ocasiones aterrizan estos proyectos, se fue al barrio y lo comenzó a organizar todo desde el mismo barrio.
Las empresas del barrio contratan y forman a sus vecinos en paro. Una solución que sale desde la coordinación de los propios vecinos.
Este proyecto es un ejemplo de cómo la universidad está al servicio de la sociedad, e ocasiones de una manera sorprendente.