La gloria de Dios denota su esencia; es la expresión de su presencia personal. Vivir para la gloria de Dios significa que honramos a Dios con nuestras respuestas ante las circunstancias de la vida.
La gloria de Dios denota su esencia; es la expresión de su presencia personal. Vivir para la gloria de Dios significa que honramos a Dios con nuestras respuestas ante las circunstancias de la vida.