Jesús quiere sanar las raíces del pecado, comenzando por la soberbia y las falsas creencias que nos alejan de Dios. Él desea llegar a lo más profundo de nuestra alma para liberarnos de todo lo que nos hiere y aparta de su amor.
Jesús quiere sanar las raíces del pecado, comenzando por la soberbia y las falsas creencias que nos alejan de Dios. Él desea llegar a lo más profundo de nuestra alma para liberarnos de todo lo que nos hiere y aparta de su amor.