El ayuno nos hace reconocer nuestra dependencia de Dios para vencer la soberbia y dominar el placer. Bien vivido, combate el egoísmo y ordena el corazón para amar con generosidad.
El ayuno nos hace reconocer nuestra dependencia de Dios para vencer la soberbia y dominar el placer. Bien vivido, combate el egoísmo y ordena el corazón para amar con generosidad.