La gracia de Dios es poderosa porque nos concede de forma gratuita, lo que no hemos ganado ni merecemos, porque vivir con gozo por la esperanza que tenemos de que El está a nuestro lado, ayudándonos y fortaleciéndonos en nuestras luchas.
La gracia de Dios es poderosa porque nos concede de forma gratuita, lo que no hemos ganado ni merecemos, porque vivir con gozo por la esperanza que tenemos de que El está a nuestro lado, ayudándonos y fortaleciéndonos en nuestras luchas.