Dios hizo todas la cosas, manifestando a la humanidad su grandeza y poder. La existencia, deidad, divinidad y poder de Dios se hacen visibles con claridad a todo ser humano, desde siempre; a través de lo que Él ha creado. Desde la maravillosa creación del mundo, del hombre y la mujer; hasta el gran milagro de la procreación humana y la dación de vida, en el vientre de la mujer.