Pablo de Tarso persiguió y mandó matar a los cristianos: los consideraba sus enemigos. Luego que tuvo un encuentro con Dios, se convirtió en un Predicador del Evangelio: el Apóstol Pablo. Dios quiere que todos se conviertan de su necedad y reconozcan a su Creador; que los ama. El diablo ha inventado religiones, para distraer a la humanidad de la verdadera adoración y culto a Dios.