El domingo 24 de febrero de 1895 los cubanos se lanzaron a un nuevo período bélico, continuador de la gesta independentista iniciada en 1868.
Pero, resulta imposible hablar del reinicio de la contienda sin exaltar al Apóstol de la independencia de Cuba, José Martí, nadie hubiera logrado lo que él: la unidad de los patriotas dentro y fuera de la isla con un mismo objetivo la independencia definitiva de España.
El 25 de Marzo en República Dominicana firmó junto a Máximo Gómez el Manifiesto de Montecristi, uno de los documentos políticos más trascendentales de la historia patria.