Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, y es hermosa la heredad que ha tocado. Bendeciré a Dios que me aconseja; aun en las noches me enseña mi conciencia. Salmo 16: 6 y 7
Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, y es hermosa la heredad que ha tocado. Bendeciré a Dios que me aconseja; aun en las noches me enseña mi conciencia. Salmo 16: 6 y 7