En julio de 1947 Roswell era un pueblo pequeño y aburrido rodeado de ranchos y desiertos. También estaba la sede de bombarderos 509 el grupo militar más importante del mundo. Habían lanzado 2 bombas sobre Japón y probado 2 más sobre el Pacífico. Los Estados Unidos habían ganado la guerra y cuando todo parecía que volvía a la normalidad, un objeto grande y plateado atravesó el cielo a toda velocidad y se estrelló en el desierto. Un ranchero local encontró restos y avisó a la base militar. El gobierno se interesó y por primera y única vez, en la historia de los Estados Unidos emitió un comunicado de prensa sobre el choque de un platillo volante. Aquel no fue el final de la historia