A lo largo de la historia hemos conocido del robo de cientos de obras de arte. Muchas terminan por aparecer, pero otras tantas permanecen ocultas en algún lugar desconocido. Hablamos de la aparición de una obra robada durante la II Guerra Mundial, de la famosa escultura de 38 toneladas de Richard Serra que desapareció en Madrid y de una viola robada que compró Carlos III en Cremona. Todo enlazado con la música: la de Telemann, Philip Glass y Gaetano Brunetti.