Los sueños físicos, los que tenemos mientras dormimos, siempre tienen un pequeño anclaje en nuestra realidad emocional. Algo de lo que hemos hablado durante el día, algo que nos interesa o preocupa desde siempre o en esa época. El 90 por ciento de la aventura del sueño nos lleva por caminos surrealistas y/o absurdos. Nos aventuramos en el mundo de los sueños con Don Quijote (El hombre de la Mancha), Britten (Sueño de una noche de verano) y Eugene Ysaye (El sueño del niño).