En Taiwán existe un dicho tradicional que seguro me han escuchado mencionar antes: "Para el pueblo, la comida es el cielo". Aquí la gastronomía no es solo nutrición; es el centro gravitacional de la vida social, familiar y de los negocios. Pero esta pasión colectiva ha creado un fenómeno muy curioso en los últimos años: si tienes el dinero para pagar la cena, eso ya no es suficiente. Hoy en día, el verdadero lujo en Taiwán no es poder pagar la cuenta, sino lograr conseguir una reserva.