Dios probó a Israel y ellos empezaron a pecar: Él los castigó duramente, con un gran azote. Dios prueba a sus hijos; para comprobar su integridad. Todo cristiano debe cuidarse de Satanás. Cuando la humanidad deja de vivir como la Palabra de Dios; viene su total destrucción. Estamos ante una guerra espiritual contra fuerzas invisibles, pero reales de Satanás: hay que estar alertas.