Hacer un empalme no es cuestión de quererlo o no, es un acto de buena voluntad cuando el gobierno saliente le entrega las cosas claras a su sucesor, no puede haber pugnacidad
Hacer un empalme no es cuestión de quererlo o no, es un acto de buena voluntad cuando el gobierno saliente le entrega las cosas claras a su sucesor, no puede haber pugnacidad