Quizá una de las fechas más significativas de la historia de la humanidad sea el 20 de julio de 1969, pues ese momento trascendental, el ser humano, el único ser terrestre y racional, salió de la esfera celeste para adentrarse en los confines de la tierra a uno de los entornos nunca antes explorados, el espacio exterior, cuya misión consistió en posarse en nuestro satélite, la luna.