Tras meses de vuelta a casa de sus padres, nuestras ratillas se consiguen independizar con todo lo que conlleva. La ansiedad de buscar piso, mudanzas, vecinos nuevos y, por qué no, más peleas.
Tras meses de vuelta a casa de sus padres, nuestras ratillas se consiguen independizar con todo lo que conlleva. La ansiedad de buscar piso, mudanzas, vecinos nuevos y, por qué no, más peleas.