Pareciera que en México lo que importa es lo que piense el público, no la repartición de justicia. Esto es un problema cuando el público es poco educado y prefiere ver sangre antes que un estado de derecho.
Pareciera que en México lo que importa es lo que piense el público, no la repartición de justicia. Esto es un problema cuando el público es poco educado y prefiere ver sangre antes que un estado de derecho.