El sistema que Dios creó es de perfección y justicia, por eso cada vez se hace un daño, se tendrá que pagar por ese acto negativo más una penalidad y si es un acto positivo será compensado más una recompensa.
El sistema que Dios creó es de perfección y justicia, por eso cada vez se hace un daño, se tendrá que pagar por ese acto negativo más una penalidad y si es un acto positivo será compensado más una recompensa.