En Jiroft, en el sur de Irán, un cambio en el curso del río dejó al descubierto los restos de una civilización de 5.000 años de antigüedad. Se trató de un hallazgo completamente inesperado.
En la actualidad, los arqueólogos están convencidos de que están desenterrando el mítico reino de Aratta, que fue descrito en las leyendas sumerias más antiguas de Uruk y Ur en Mesopotamia.