Esta semana escucharemos cuál es la razón que los hermanos de la Iglesia primitiva pudieran soportar tantas tribulaciones y, aún así, permanecer fieles. Lo mejor, es que el poder que obró en ellos está disponible para nosotros. Te invitamos a escuchar la predicación y a que dejes que Dios hable a tu corazón. Bendiciones.