Reconocer las pérdidas (todas ellas) a lo largo de nuestra vida nos permite ser más conscientes de lo vivido, de lo valiosos que son nuestros vínculos, de nuestras maneras de afrontarlas y de irlas reconociendo con naturalidad y aceptación. Pasar de puntillas por nuestras experiencias de vida nos ciega de lo importante y limita nuestra capacidad de estar con lo difícil. Os comparto también aspectos y momentos de mi largo proceso de duelo, porque de eso se trata, de compartir-nos.