Somos llamados a ser luz en medio de circunstancias difíciles, pero esa luz emanará de nosotros solo si antes la hemos recibido de Nuestro Señor Jesucristo y será ahí que podremos levantarnos y resplandecer.
Somos llamados a ser luz en medio de circunstancias difíciles, pero esa luz emanará de nosotros solo si antes la hemos recibido de Nuestro Señor Jesucristo y será ahí que podremos levantarnos y resplandecer.