había una conmovedora historia en la portada del San Francisco Chronicle (Las
Crónicas de San Francisco) sobre el rescate de una ballena Jorobada. Esta
ballena se había enredado, de alguna manera, de forma compleja en las líneas y
trampas para capturar cangrejos. Se envolvió alrededor de su boca, cuerpo y cola
– manteniéndola tan pesada que luchaba para mantenerse por encima de la
por un pescador, un equipo de rescate fue llamado a la escena. Trabajaron
durante horas arriesgando sus propias vidas – eventualmente incluso buceando en
el agua con la ballena para cortar las líneas. Una vez que la Ballena fue
liberada, los buceadores describieron una escena de alegría. La ballena nadó en
círculos volviendo hacia todos y cada uno de ellos como para decir gracias. El
hombre que cortó la cuerda de su boca dijo que el ojo de la ballena lo estaba
siguiendo todo el tiempo, y que nunca volvería a ser el mismo.
pensar en una ballena capaz de expresar gratitud. Es conmovedor. Es un
testimonio de la magnífica creación de Dios presenciar la inteligencia y la
curiosidad de este enorme mamífero. Y no es nada menos que asombroso
reflexionar sobre este momento de comunión entre las dos especies.
Todo esto pone la vida en perspectiva para
mí. Me recuerda que simplemente somos parte de algo mucho más grande, un mundo
vasto e interconectado, que se mantiene unido por la gracia y el amor de Dios.
Oremos: Dios de Amor, te agradecemos nuevamente por tu bella e
inspiradora creación; por momentos de trascendencia, asombro y maravilla.
Gracias por nuestro propio lugar dentro de tu diseño creativo, y
por la capacidad de compartir la vida con los demás. Expande nuestros corazones
y abre nuestros espíritus para que estemos siempre sintonizados con tu
presencia. Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.
¡Por
favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!