La corrupción espiritual y la hipocresía de los líderes religiosos, hacen que el pueblo pierda la Fe y traen ruina a las naciones: matan la vida espiritual de las personas, pueblos, ciudades y naciones. La Fe nos ayuda a tener comunión con Dios y nos impulsa a hacer grandes cosas; para su Obra. Dios habla y unge a las personas sinceras, que se ponen en sus manos; con generosidad.