Howard Carter había buscado, desde su llegada a Egipto, algo que le diera riqueza y fama. Ya desesperaba hacer algo valioso en su vida cuando conoció a Lord Carnarvon. Pensó entonces con su colega inglés dedicarse a la egiptología. Se ocupó entonces Carnarvon de financiar una operación dirigida por Carter. Se trataba nada menos que de descubrir la tumba del faraón Tutankamón, que se suponía seguía intactHoward Carter había buscado, desde su llegada a Egipto, algo que le diera riqueza y fama. Ya desesperaba hacer algo valioso en su vida cuando conoció a Lord Carnarvon. Pensó entonces con su colega inglés dedicarse a la egiptología. Se ocupó entonces Carnarvon de financiar una operación dirigida por Carter. Se trataba nada menos que de descubrir la tumba del faraón Tutankamón, que se suponía seguía intacta. Trabajaron tanto Carter como sus ayudantes y una brigada de obreros en el Valle de los Reyes, durante largo tiempo, mientras el patrocinador iba y venía de Inglaterra para no descuidar los negocios en Londres, hasta que sucedió algo de gran importancia. Trabajaron tanto Carter como sus ayudantes y una brigada de obreros en el Valle de los Reyes, durante largo tiempo, mientras el patrocinador iba y venía de Inglaterra para no descuidar los negocios en Londres, hasta que sucedió algo de gran importancia