El Encargo (v. 1-2): Pablo ordena solemnemente ante Dios y Cristo Jesús, quien juzgará a vivos y muertos, que se predique la Palabra en todo tiempo (oportuno o no), corrigiendo, reprendiendo y animando con paciencia.
La Advertencia (v. 3-4): Advierte que llegará el tiempo en que la gente no soportará la sana doctrina, sino que buscará maestros que digan lo que quieren oír, volviéndose a mitos o fábulas.
La Perseverancia (v. 5): Pablo instruye a Timoteo a ser sobrio, soportar aflicciones, hacer obra de evangelista y cumplir fielmente su ministerio.
El Legado de Pablo (v. 6-8): Pablo se describe a sí mismo como un sacrificio listo para partir. Declara haber peleado la buena batalla y finalizado su carrera, con la certeza de recibir la "corona de justicia" del "juez justo", premio disponible para todos los que esperan su venida.