Muchos de nosotros vamos por nuestra vida mintiendo como si fuera un estilo de vida, desde pequeños, a todos nos ocurrió que nuestros padres no dijeron, dile que no estoy!, y solo con eso ya se abrió una brecha en nuestro cerebro diciéndonos que la mentira se puede usar a nuestra conveniencia. Luego somos adultos y las situaciones nos llevan a mentir sin pensar, solo para escusarnos, mentiras como ya voy en camino, y en realidad, ni si quiera nos habíamos terminado de vestir. Y podemos decir, pero esas son mentiras piadosas, esas mentiras no le van a hacer daño a nadie!, pero estamos muy equivocados, esas pequeñas mentiras te están haciendo daño a ti mismo!. Nuestro Padre todo poderoso te quiere hablar de eso el día de hoy.