Disponernos a cumplir con esa comisión que es para todo el mundo y es hablar de nuestro Señor Jesucristo que es nuestro único y suficiente Salvador de nuestra alma.
Disponernos a cumplir con esa comisión que es para todo el mundo y es hablar de nuestro Señor Jesucristo que es nuestro único y suficiente Salvador de nuestra alma.