Una vez aceptado a Jesús como Señor y Salvador, el Espíritu Santo viene a morar dentro nuestro, hoy veremos el estado en que nos encontrábamos y cómo debemos actuar para que ese lugar sea el adecuado como para ser una buena morada
Una vez aceptado a Jesús como Señor y Salvador, el Espíritu Santo viene a morar dentro nuestro, hoy veremos el estado en que nos encontrábamos y cómo debemos actuar para que ese lugar sea el adecuado como para ser una buena morada