Hoy toca monstruo de culto. Pocas sagas del cine son más eclécticas, locas y extrañas como la que relata las desventuras de la gente gato. Nació como una respuesta rápida y desesperada de la RKO para hacer caja, reaccionando al éxito de El hombre lobo de Universal. Sin embargo, se alinearon los planetas y acabó surgiendo una obra sobre la frigidez y el sexo que hacía saltar el Código Hays por los aires.
Por supuesto, había que estirar el chicle… y no había nadie por la labor. ¿Solución? Rodar otra cosa que se parece como un huevo a una castaña y encasquetarle el nombre de la saga.
Décadas más tarde, se rescató del cajón para un remake cargado de sexo y morbo, encumbrando a la pobre Nastassja Kinski al pedestal de bomba sexual (con su pelazo corto a lo Emmanuelle).
Analizamos las pelis, a la gente involucrada y los distintos intentos de resucitar la saga. El objetivo: ganarle a Acae, que tiene un programa de lo mismo.