Entre el esposo y la esposa, el amor puede ir disminuyendo. Slo con el amor a Dios en los corazones siempre hay amor, respeto, ayuda mutua y preocupacin por los hijos. El Padre celestial prohibi el divorcio y Cristo ratific que el matrimonio, nadie lo debe destruir. La destruccin de un hogar, es un pecado muy grave. En esto, las jovencitas deben ser instruidas por sus madres.