Los apóstoles, los discípulos, los setenta, y otros más: empezaron a trabajar en la evangelización. Recibieron el Bautismo en el Espíritu Santo y Dios concedió que por sus manos, se hicieran señales y prodigios: milagros, sanidades y liberaciones. Cristo dijo que se trabaje, mientras el día dure. Hablaba de la noche espiritual; en que autoridades satánicas, prohibirán esta labor.