La Biblia dice que Ana oraba intensamente, de rodillas; solamente moviendo su labios; no se escuchaba su voz: en una splica y clamor interno hacia Dios. No es imprescindible alzar la voz para orar; porque Dios siempre escucha cada peticin. l siempre est en conexin con quien le ama y est arrepentido de sus pecados: slo hace falta decidir con sinceridad, a vivir en Santidad.