Hay palabras que suenan de forma parecida pero tienen significados exactamente opuestos. Por ejemplo: “misantropía” y “misericordia”. Es el comienzo de una línea de pensamiento que convoca a Zitarrosa, Yupanqui en versión de la hondureña-brasileña Indiana Nomma, Javier Krahe y al poeta José Bergamín.