Se llamaba Maximilien Robespierre, y nació el día seis de Mayo de 1758 y quedó huérfano de madre a los nueve años. Poco después, su padre emigró a América, dejándolo al cuidado de unos parientes. Tras graduarse en derecho en París, en 1781 marchó a Arras, donde ejerció la abogacía.
Robespierre decidió presentarse a las elecciones a los Estados Generales de abril de 1789, siendo elegido como diputado. Era un gran partidario de las ideas de Rousseau, criticando el sistema judicial y el absolutismo monárquico y abogó por los principios de libertad, igualdad y fraternidad.