La Biblia nos enseña que cada uno de nosotros hemos recibido dones, por el Espíritu del Señor. ¿Para qué? Para glorificar a Dios y edificar a la iglesia. Tendremos que rendir cuenta de lo que hemos hecho cuando el Señor regrese.
La Biblia nos enseña que cada uno de nosotros hemos recibido dones, por el Espíritu del Señor. ¿Para qué? Para glorificar a Dios y edificar a la iglesia. Tendremos que rendir cuenta de lo que hemos hecho cuando el Señor regrese.