Si pensabas que la resurrección de Cristo nos transformaría en seres perfectos, libres de toda limitación e inmunes a las flaquezas humanas, desengáñate. La gracia no altera la naturaleza. La Pascua nos santificará, limpiará nuestras almas y nos convertirá en templos de Dios. Pero el material del que ese templo está hecho seguirá siendo el de siempre. Cada uno encuentra a Jesús resucitado con lo […]