Hiela la sangre oír a ciertos empresarios riquísimos, más de cuatro mil millones de euros le separan de los ciudadanos de a pie, decir fríamente que "Hay que acelerar todo lo posible la vuelta al trabajo"
Hiela la sangre oír a ciertos empresarios riquísimos, más de cuatro mil millones de euros le separan de los ciudadanos de a pie, decir fríamente que "Hay que acelerar todo lo posible la vuelta al trabajo"