La psicopatologización de los hechos y sucesos “traumáticos” implica una colonización psi que considera al ciudadano como alguien frágil, vulnerable, pasivo, dependiente, sin capacidad de iniciativa ni de acción, en definitiva, como víctima y por tanto necesitado de terapias, expertos, guías, salvadores y medidas técnico-sanitarias. Frente a esta patologización de los sucesos y acontecimientos de la vida, se exponen experiencias concretas de catástrofes, que muestran por el contrario la capacidad de respuesta ciudadana de empatía, altruismo, creatividad y superación, de participación activa e iniciativas de acciones colectivas y comunitarias de resolución de problemas, de apoyo mutuo y solidaridad.
Por Federico Menéndez Osorio