quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente;
1 Pedro 2:23 RVR1960
no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.
1 Pedro 3:9 RVR1960
Me alegré cuando me dijeron: «Vayamos a la casa del Señor ». Y ahora, aquí estamos, de pie dentro de tus puertas, oh Jerusalén. Jerusalén es una ciudad bien construida; sus murallas compactas son impenetrables. Todas las tribus de Israel —que son el pueblo del Señor — peregrinan hasta aquí. Vienen a dar gracias al nombre del Señor , como la ley requiere de Israel. Aquí están los tronos donde se emiten los juicios, los tronos de la dinastía de David. Oren por la paz de Jerusalén; que todos los que aman a esta ciudad prosperen. Oh Jerusalén, que haya paz dentro de tus murallas y prosperidad en tus palacios. Por amor a mi familia y a mis amigos, diré: «Que tengas paz». Por amor a la casa del Señor nuestro Dios, buscaré lo mejor para ti, oh Jerusalén.
Salmos 122:1-9 NTV