El eco de la piedra al caer fue un sonido seco, agónico. La piedra fue rodando durante los años de recesión, devaluaciones abruptas, bolsillos flacos, una inflación de más de 50 puntos y el desplome de la actividad productiva relegada por la bicicleta financiera. La piedra rodó y rodó hasta el fondo. No solo del Monetario Internacional sino el fondo de las oficinas de Wall Street, donde tipos como Jordan Belfort colocan sus pies sob.....