El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo dio, la pasada semana, carpetazo a un caso que arrancó hace seis años y no veía el final. Contra todo pronóstico, la Gran Sala avaló las conocidas como “devoluciones en caliente” en la frontera española, al considerar legales las expulsiones de dos subsaharianos que cruzaron a Melilla en 2014. Para conocer los detalles nos hemos puesto en contacto con Julio Guinea, profesor de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación en la Universidad Europea, además de Experto en Derecho Europeo.